Ni ajuste, ni tarifazo: ¡Aumento de salario!
Que Moyano pase de los dichos a los hechos
Ni ajuste, ni tarifazo: ¡Aumento de salario!
El gobierno nacional empezó a delinear un ajuste junto a los gobernadores. En esto coinciden todos: Cristina, Macri, Binner y la UCR. Muchos compañeros podrán considerar que la palabra “ajuste” es exagerada. Pero si miramos la realidad, veremos que no.
En Santa Cruz los trabajadores tuvieron que enfrentar una ley que contempla posibles cesantías de empleados estatales, aumento de la edad jubilatoria y congelamiento salarial (ver páginas centrales). Días antes de su asesinato, el gobernador de Río Negro hizo aprobar una ley que pasa a disponibilidad a 20.000 estatales, dejando cesantes a 4.500 contratados. Macri aumentó 127% el subte y parece que va a subir el transporte de larga distancia por quita de subsidios al gasoil. Binner hace otro tanto en su provincia junto a los radicales.
Antes de internarse, Cristina dispuso el quite de bonificaciones que venían cobrando desde hace décadas 300 mil estatales con la posibilidad de rebajas salariales, mientras a fin de año diputados y senadores se subieron sus dietas un 20%. Esto se suma a la terrible inflación que el INDEC sigue ocultando. Dice que fue del 9% en 2011, cuando la real trepó al 25%.
Cristina dijo que iba a sacar subsidios a los ricos para “beneficiar a los pobres”. Pero está usando la “sintonía fina” para aplicar un ajuste a los trabajadores, no para ir contra los grandes empresarios. Es lo que venimos denunciando desde el Frente de Izquierda.
Por eso, de la preocupación se pasó a un cierto descontento. Muchos dicen “yo voté al gobierno pero me engañaron”.
El otro “ajuste” que preparan es en el salario. Quieren que los aumentos en las paritarias tengan un techo del 18%, muy por debajo del costo de vida que se acrecentará en los próximos meses, cuando se empiecen a materializar los aumentos en las tarifas y el transporte.
Días atrás se anunció (luego fue desmentido) que SMATA y la UOM habían firmado por ese porcentaje. Muy lejos del 25% acordado por los bancarios antes de fin de año. O los alcanzados el año pasado, superando en muchos casos el 30%, entre ellos los trabajadores de la Alimentación, Comercio y Estaciones de Servicio.
El 29 de febrero vence el plazo de la paritaria docente. El gobierno intentará que ese aumento sea un caso testigo para Camioneros, UOCRA y otros gremios que en esa misma fecha comienzan a discutir. Hasta el oficialista Yasky anunció que pedirá el 25%.
Muchos burócratas se han curado en salud. El año pasado se apresuraron a firmar por menos y a los pocos meses la inflación devoró las subas, pagando el costo ante sus bases. Gobierno-patronalesburocracia tienen miedo que los trabajadores desconozcan sus acuerdos y salgan a pelear.
Ante ello, Hugo Moyano finalmente oficializó su enfrentamiento con el gobierno nacional en el acto del día del camionero en Huracán. En su discurso dijo “no puede ser que los trabajadores paguemos impuesto a las ganancias… es absurdo que rebajen el salario familiar a los que ganan más de $3.000… hace cuatro años que no se aumenta la ayuda escolar…” Y sentenció: “no vamos a permitir que la crisis la paguen los trabajadores”.
Sin embargo, no llamó a ninguna medida de lucha. Mientras, empezó el ajuste y la embestida patronalgobierno para que los aumentos de salario en las paritarias sean menores a la inflación. Hasta Barrionuevo lo corre por izquierda, diciéndole que no le queda otra que llamar a un paro nacional.
La CGT debe llamar a un plan de lucha nacional único y escalonado, con una movilización preparada y discutida en asambleas y cuerpos de delegados, contra el ajuste y los tarifazos, y esencialmente para reclamar un aumento salarial de emergencia para todos los trabajadores del país, sean estatales, privados, estén en blanco o en negro.
Hay una pulseada nacional para que la crisis no la paguemos los trabajadores. En las paritarias hay que plantear ¡No al techo del 18%! ¡Aumento de acuerdo al real costo de vida indexado mensualmente! Que se elimine el impuesto a las ganancias de los salarios. Basta de trabajo en negro. Ningún despido de estatales y pase a planta permanente, entre otras medidas.
Hay que seguir el ejemplo de los trabajadores de Santa Cruz que con su lucha frenaron momentáneamente el ajuste. Y la protesta de los trabajadores del subte que, junto a distintas organizaciones, exigen que se anule el boletazo. También salieron a reclamar el INTI, Conicet, judiciales nacionales, municipales de Córdoba, en Mar del Plata contra el aumento del transporte, etcétera.
Sin confiar en la burocracia sindical, llamamos a los trabajadores a la más amplia unidad para salir a luchar, haciendo asambleas, coordinando acciones, impulsando marchas u otras medidas de protesta. Porque a quienes hay que ajustar es a los grandes empresarios, banqueros, multinacionales y privatizadas, no a los trabajadores.
El Socialista 18/01/12

¡Basta de pagar Ganancias!
Es una vergüenza que 1,5 millón de trabajadores pague el impuesto a las Ganancias (uno de cada cinco). En los últimos cuatro años se duplicó el número. Sencillamente porque el gobierno actualiza el mínimo no imponible -a partir del cual se tributa el impuesto- muy por debajo de la inflación real, llevando a que cada vez más trabajadores lo tengan que pagar. “En cuatro años el mínimo no imponible aumentó un 44% contra una inflación que trepó más del 100” (Clarín, 16/1).
Hoy un trabajador soltero paga a partir de $5.782 mensuales de sueldo, cuando ese piso debería ser de 9.000 pesos. A su vez, los padres de un millón de chicos dejaron de cobrar el salario por hijo al superar ese tope.
Esto ha llevado a la paradoja que muchos trabajadores han sugerido cobrar los aumentos en negro, para que no le suba el salario y que esa suba se la lleve el gobierno.
Muchos trabajadores llegan a pagar hasta 1.000 pesos por mes de impuesto, o más. Lo que ha llevado a que ese ítem sea muy importante en las negociaciones en las paritarias.
Consideramos que ese impuesto se tiene que eliminar definitivamente porque los salarios no generan “Ganancias”, sino que es el dinero que le paga el patrón a un obrero para reproducir su fuerza de trabajo y punto.
El Socialista 18/01/12
Ni despidos, ni suspensiones
La semana pasada la automotriz FIAT amenazó con paralizar su planta de Córdoba aduciendo falta de insumos. Alegó que, de la mano de Guillermo Moreno, el gobierno pone freno a las importaciones. El gobierno, a su vez, lo hace para poder retener los dólares que tanto necesita para hacer frente a sus problemas de caja.
En Argentina, alrededor del 70% del proceso productivo de automóviles depende de la importación, mostrando que, en realidad, el supuesto modelo reindustrializador y de sustitución de importaciones pregonado por Cristina no existe. Un ejemplo es que los componentes del 70-80% de cada vehículo es traído de afuera (45% de Brasil).
El “modelo” actual no es productivo, siempre estuvo al servicio de las multinacionales. Para eso está el Mercosur, donde se pactó esa división del trabajo que el gobierno K ratificó en beneficio de la Ford, GM, VW, Toyota, etcétera.
El gobierno defiende sus medidas parciales diciendo que es para proteger el trabajo argentino. Mentiras. Los trabajadores necesitamos medidas de fondo para que la producción no dependa de los antojos de las empresas. Mientras tanto, no tenemos que ser el pato de la boda. La puja entre el gobierno y las patronales no tiene que ser utilizada para hacer recaer la crisis sobre nosotros. ¡No a las suspensiones, despidos o rebajas salariales!
El Socialista 18/01/12